Quiénes Somos

Reseña histórica

El Colegio Americano de Bogotá, fue fundado en 1869 por la misionera presbiteriana Kate MacFarren, quién empezó enseñando inglés a 18 niñas. En 1885 el Reverendo Thomas H. Candor y su esposa Margarita iniciaron el Colegio Americano para varones. Los Colegios Americanos dieron la oportunidad para ofrecer la mejor educación posible, y de formar el carácter de muchos jóvenes colombianos bajo los principios cristianos. Al ofrecer una educación de calidad, muchos padres vieron en él una alternativa para educar sus hijos. En sus aulas se formaron personalidades importantes del país: como, una de las hijas del General Rafael Uribe, el Dr. Enrique Olaya Herrera, los Dres. Luis y Agustín Nieto Caballero, quienes luego fundaron el Gimnasio Moderno; el Dr. Luis Carlos Galán Sarmiento, el Dr. Orlando Fals Borda, fundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional, entre otros.

Visión

Consolidarse como una organización educativa inteligente y eficaz, caracterizada por los fundamentos cristianos reformados, su sistema de calidad, el profesionalismo de sus servidores, y la integridad de su comunidad.

Misión

Formar ciudadanos autónomos, capaces de transformar la realidad en procura de una sociedad próspera de paz con justicia social, con fundamento en los principios cristianos reformados, respeto por los derechos humanos y la democracia, la dignidad del hombre y de la mujer, desarrollando un alto nivel de competencias con participación de personal altamente cualificado, capacitado, motivado, responsable, con elevada vocación de servicio y además, propender por el crecimiento integral de la comunidad educativa en general, proporcionando un sistema de calidad en la realización de sus actividades.

Objetivos

1. Formar ciudadanos capaces de transformar su realidad a partir de sus altas competencias académicas con énfasis en inglés, sociales, artísticas y deportivas, siendo críticos y reflexivos, basados en principios cristianos.

2. Buscar el crecimiento profesional, personal y humano de sus empleados, y el bienestar de la comunidad en general.

3. Servir a través de recursos humanos calificados, motivados, responsables, y con elevada vocación de servicio.

4. Ofrecer a los usuarios instalaciones adecuadas para desarrollar las actividades formativas en condición de seguridad, comodidad y orden.

5. Retribuir el aporte que realiza la Iglesia Presbiteriana de Colombia, en términos de eficiencia y economía.